¿Qué hacer si recibes una herencia o una suma grande de dinero?

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Todos podemos recibir en algún momento una cantidad importante de dinero. Razones hay muchas: desde una herencia, que es la más común hasta la venta de un negocio que supimos manejar con éxito. También puede darse en caso de una liquidación o cuando recibe negativa de pensión y cumple los requisitos para retirar entonces, el total del saldo acumulado en su Afore. La menos probable es sacarse el premio mayor en un sorteo como la lotería.

Lamentablemente, la mayoría de las personas que han pasado por alguna de estas circunstancias,  no estaban preparadas para ello. De hecho, de acuerdo al National Endowment for Financial Education en Estados Unidos, el 70% de los ganadores de lotería se gastan todo su dinero en unos pocos años1. Además de los numerosos casos de deportistas, como futbolistas o boxeadores que ganaron millones de dólares, para terminar, años después, en la pobreza.

De hecho, el recibir una suma importante de dinero de manera imprevista dispara una gran cantidad de reacciones que van desde la felicidad intensa hasta una gran depresión. La reconocida psicóloga Susan Bradley, menciona en su libro Managing a Financial Windfall,2 cómo en muchas ocasiones, las personas se sienten abrumadas por los amigos o la familia y caen en un espiral destructivo poco tiempo después.

 

¿Qué debemos hacer, entonces, en ese caso? A continuación algunos consejos:

  1. Conservar la calma y no tomar decisiones precipitadas. En ocasiones la euforia de recibir una gran cantidad de dinero tiene un impacto tan fuerte en nuestra vida, que tendemos a olvidar nuestras prioridades: lo que de verdad importa. El gran peligro es empezar a tomar decisiones que nos terminan alejando de nuestros objetivos.

Esto es todavía más importante para aquellas personas que han sido desordenadas en sus finanzas personales: si no lo hemos hecho antes, posiblemente no sabremos administrar un ingreso cuantioso.

Por eso es importante no correr sino ir paso a paso. Seguramente no nos faltarán ofertas o alternativas para invertir ese dinero. Pero debemos tener paciencia: el peor error puede ser invertir en cosas que aún no entendemos cómo funcionan.

En este sentido la asesoría profesional, como la que ofrece Principal a sus clientes, es muy valiosa. Un buen asesor nos ayuda a comprender nuestras necesidades y trabaja con nosotros para elaborar un plan que nos permita alcanzar nuestros objetivos. Aunque tengamos asesoría profesional, no debemos olvidar que el asesor nos aconseja, pero nosotros somos quienes tomamos las decisiones. Entonces tenemos que comprender su alcance.

  1. Empezar por el principio: con nuestra situación financiera actual. ¿Tenemos deudas? ¿Hemos construido un fondo para emergencias? ¿Tenemos una planeación para nuestro retiro? A partir de ahí, tener claras cuáles son nuestras metas financieras a corto, mediano y largo plazo.
  1. Cuidarnos de los depredadores. Cuando uno recibe una cantidad importante de dinero, aparecen personas que quieren una parte. Gente que no veíamos desde hace mucho tiempo. Familiares, cercanos o lejanos, de repente están en un apuro y buscan pedir prestado. Nos empiezan a llegar ofertas de tarjetas de crédito exclusivas, o invitaciones para invertir en un segmento para personas de alto patrimonio. Debemos estar preparados y saberlos distinguir, para actuar en consecuencia y evitar riesgos innecesarios.
  1. Reconocer el efecto emocional que al tener una cantidad grande de dinero causa en nosotros. Si se trata de una herencia, seguramente estaremos todavía muy tristes por la pérdida de un ser querido. Al recibir parte de su patrimonio, puede estar acompañado de sentimientos muy fuertes. En otros casos, recibir una gran suma puede generar una profunda tristeza, especialmente cuando nos damos cuenta que el dinero no resuelve la mayor parte de nuestros problemas personales. Peor aún, el dinero puede traer consigo muchos otros, como avaricia, hacer que dediquemos menos tiempo a la familia, puede incluso dejarnos sólos.
  1. Dar gracias y retribuir. Una de las grandes satisfacciones que podemos tener como seres humanos es compartir con los demás, una vez que tenemos nuestras necesidades cubiertas. Podemos participar en causas sociales que nos interesen, que nos motiven, no sólo a través de donaciones (que además pueden ser deducibles de impuestos) sino también con trabajo voluntario. Poner un granito de arena para un mundo mejor. De hecho la gente que lo hace logra niveles más altos de felicidad, de acuerdo con diversas investigaciones de los psicólogos Elizabeth Dunn y Michael Norton3.

Referencia
1 Don McNay, Life Lessons from the Lottery: Protecting Your Money in a Scary World.
2 Susan Bradley, Sudden Money: Managing a Financial Windfall.
3 Elizabeth Dunn y Michael Norton, Happy Money: The Sicence of Smarter Spending

 
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