Paga primero y compra después

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Desde hace muchos años nos hemos acostumbrado a comprar hoy y pagar después. Todas las promociones y ventas especiales, como El Buen Fin, se enfocan en ofrecernos facilidades de pago a distintos plazos, con o sin intereses.

Frecuentemente escuchamos propuestas como:

“Sólo hoy le ofrecemos 15 mensualidades sin intereses y 15% en cupones”
“Obtenga el auto de sus sueños: hasta 48 mensualidades con interés preferencial”
“Le ayudamos en su economía: compre hoy en bonos chiquitos para pagar poquito”
“Anticipe sus compras navideñas con su crédito revolvente y empiece a pagarlas en febrero del siguiente año”
“Venta nocturna con puntos al doble”

Es muy tentador sin duda tener la facilidad de disfrutar de un producto o servicio hoy y pagarlo más adelante. Mucha gente busca este tipo de promociones todo el tiempo. Nuestros amigos nos animan a comprar lo mismo que ellos afirmando que es fácil, porque se puede pagar a plazos. Prácticamente se ha convertido en algo natural, de todos los días.

¿Cuál es el problema entonces? Comprar hoy y pagar después significa contraer una deuda, aún si lo hacemos a meses sin intereses. Significa comprometer nuestro flujo de efectivo futuro: dinero que todavía no hemos ganado, lo cual a su vez nos limita nuestra capacidad de ahorro – porque hoy todavía estamos pagando la mensualidad de aquello que compramos hace un año. Nos resta posibilidades, flexibilidad financiera, al tener parte de nuestro ingreso atado.

Por otro lado, muchas veces ese tipo de compras corresponden a deseos, bienes materiales que deseamos tener pero que una vez que obtenemos, aportan poco a nuestra vida y nos quitan recursos para objetivos más importantes. Además, nos pueden causar mucho estrés, por la deuda que hemos adquirido1.

Es importante mencionar que para todo hay excepciones. Hay cosas por las cuales sí vale la pena contraer deudas: metas tan importantes como la compra de una casa difícilmente se pueden lograr sin un crédito hipotecario. Pero no todas se deben adquirir de esta manera, particularmente aquellas que, aunque son deseos, no le agregan valor a nuestra vida y nos distraen de lo que es verdaderamente importante para nosotros.

En Principal queremos proponer un cambio de paradigma: pagar hoy y comprar después. Esto significa: ahorrar para las cosas que queremos. Hay varias razones para ello:

  1. El ahorro implica un esfuerzo porque significa posponer consumo actual, para hacerlo después. Por eso mismo, para que tomemos esa decisión de dejar de comprar algo hoy, debemos tener una razón importante.
  1. El ahorro suele estar alineado con nuestras prioridades, con lo que verdaderamente es importante para nosotros. Como hacer el viaje de nuestros sueños, comprar una casa más grande o nuestro retiro, que no debemos nunca olvidar ni posponer. Por eso antes de gastar en cualquier otra cosa, tenemos que separar parte de nuestro ingreso para esas metas que nos hemos fijado. Esto se conoce como pagarnos primero a nosotros mismos y es uno de los conceptos más valiosos en finanzas personales2.
  1. El ahorro se puede invertir, no sólo para protegerlo de la inflación sino para hacerlo crecer. De esta manera, en lugar de pagar intereses por nuestras compras, los estamos recibiendo.

No olvides que el poder del interés compuesto en el tiempo es crucial para alcanzar nuestros objetivos de largo plazo. Por eso mientras más pronto empecemos, la cantidad que necesitamos para irlas “pagando” es mucho menor. En otras palabras, nos sale mucho más barato y por ello nunca debes postergar aquellas importantes, como el retiro. Recuerda que en Principal te ofrecemos una gran variedad de fondos de inversión adecuados a cada necesidad.  

Referencias
1 Joe Dominguez and Vicki Robin, “Your Money or Your Life”, Capítulo 1 The Money Trap: The Old Road Map for Money.
David Bach, “The Automatic Millionaire”, Capítulo 3 Learn to Pay Yourself First.

 

 
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