El sistema de pensiones requiere "cirugía mayor", coinciden expertos y OCDE

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En 1997 nació el actual sistema de pensiones con base en cuentas individuales, lo que dio un respiro a las finanzas públicas, pero a cambio, un trabajador se retirará con solo 30 por ciento de su último salario, debido a las bajas aportaciones obligatorias y voluntarias, altas comisiones y un régimen de inversión poco flexible, entre otras barreras.

Hace unas semanas, la OCDE puso el dedo en la llaga y expuso algunas de las debilidades de la estructura pensionaria del país, y a raíz de eso, un grupo de legisladores y especialistas, han puesto sobre la mesa la necesidad de elaborar e implementar una reforma de carácter estructural.

Para directivos de Principal Financial Group, la reforma de hace 18 años fue un gran acierto y ha sido un "éxito" porque redujo la carga fiscal que representaban Las pensiones; sin embargo, el sistema no está blindado contra cambios demográficos, económicos y laborales, lo que lo convierte en un modelo perfectible.

Marcela Flores, directora general para México de la consultora financiera Lockton, considera que, si bien el sistema de pensiones de nuestro país está en franca crisis, no es un fenómeno exclusivo de México, sino que está pasando lo mismo en casi todos los países del mundo, debido a la enorme velocidad con la que está envejeciendo la población.

Según estimaciones de la OCDE, en México un jubilado tendrá una pensión de entre 25 y 35 de su último salario, cuando el nivel que recomienda para tener una vejez digna es de por lo menos 75 por ciento.

Para incrementar esta proporción, el organismo internacional, el regulador del sistema, especialistas y las mismas afores, hacen una serie de recomendaciones que deben venir en la próxima reforma, tales como aumentar la contribución de los trabajadores, incentivar el ahorro voluntario, aumentar la edad de retiro, ampliar el régimen de inversión, homologar sistemas y fomentar la educación financiera.

Para Carlos Noriega, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), el momento de reformar al SAR es ahora, debido a que México está rayando en niveles de pensiones que apenas cubren las necesidades de las personas, lo que es producto de las pequeñas pensiones y altos niveles de pobreza.

"Siempre ha sido el tiempo de reformar. Desde nuestra óptica, una de nuestras obligaciones es presentar propuestas que sean viables y profundas para que puedan transitar. Han sido años de muchas reformas en el país y esperamos que dentro de esta administración se pueda dar un paso trascendente en lo que respecta a reformar el sistema de pensiones", dijo.

Carlos Ramírez, presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), comentó que el actual sistema de pensiones ha tenido avances importantes, pero existen desafíos para lograr su consolidación, tales como incluir a los jóvenes y al enorme universo de trabajadores informales.

Estudios a nivel mundial afirman que para que un trabajador pueda acceder a una pensión de 70 por ciento, debe ahorrar durante toda su vida laboral, entre el 13 y el 15 por ciento de su salario.

PROPUESTAS DE REFORMA Para todos los involucrados, son muchos los cambios que necesita el sistema de pensiones para lograr fortalecerse y ofrecer mejores montos de jubilación, pero coinciden en que lo primero que debe exponerse en una posible reforma es un aumento paulatino a la contribución mensual obligatoria que hacen los trabajadores mexicanos a su cuenta individual para el retiro.

Desde el nacimiento del SAR y hasta la fecha, los trabajadores mexicanos aportan mensualmente el 6.5 por ciento de su salario; sin embargo, en todas las propuestas se establece que está cifra debe irse al doble y establecerse por lo menos entre el 10 y 12 por ciento el salario. Y aún así, México seguiría por debajo del 15 y 18 por ciento que promedian otras naciones similares.

"La recomendación de la OCDE en la contribución obligatoria es de por lo menos el doble de lo que tenemos; lo ideal es entre 15 y 18 por ciento como ahorro obligatorio, pero además debe haber un ahorro voluntario. En los países más desarrollados el ahorro es alrededor del 20 y 25 por ciento, siendo la parte obligatoria el 15 por ciento y el resto es voluntario", explicó Carlos Noriega.

El siguiente punto a reformar, según coincidieron especialistas consultados, es precisamente el ahorro voluntario. En este sentido, destacaron la importancia de llevar a ley una serie de incentivos que motiven a los trabajadores a inyectar dinero extra a su cuenta individual, como mayores deducciones fiscales y esquemas donde el gobierno haga un aporte por cada peso del trabajador.

En este sentido, Carlos Marmolejo, vicepresidente de operaciones de la Consar, destacó el reto del ahorro en el sistema se divide en dos: el obligatorio y el voluntario. El funcionario afirma que el problema se pueden superar con una buena estrategia, dada la capacidad de ahorro entre los mexicanos, y la prueba está en que hay 25 millones de personas que ahorran en el sistema formal, pero hay otras 31 millones que lo hacen en el informal.

Otro tema a corregir, aunque polémico entre la población, es incrementar la edad de jubilación de 60 a entre 65 y 67 años, debido a que la esperanza de vida ha aumentado en los últimos años. Actualmente la de mujeres es de 77.5 años, mientras que la de hombre de 72.1, pero se espera que hacía 2050 se incremente.

Ampliar el régimen de inversión que tienen las Afores, es otro punto que los especialistas piden no dejar de lado, toda vez que México tiene uno de los sistemas más conservadores de la región, lo cual limita los rendimientos que pueden otorgar a los trabajadores por administrar sus recursos para la vejez, destacó el presidente de la Amafore.

Según datos recopilados por la Consar, las administradoras de fondos mexicanos pueden invertir hasta el 20 por ciento de sus activos en el extranjero, mientras que Chile cuenta con un límite máximo para inversión internacional de 80 por ciento para la suma de todos los fondos, en Perú es de 50 por ciento, y en el caso de Colombia depende del fondo, pero oscila entre 40 y 70 por ciento.

Una propuesta de la Consar y algunos especialistas es bajar las comisiones que cobran las afores con el argumento de que los recursos que administran han crecido de manera constante desde el inicio del sistema y seguirán así durante varios años más. Por esta razón, el organismo considera que hay margen para llevar las comisiones por debajo de uno por ciento.

La dependencia estima que si la comisión promedio se redujera del 1.11 por ciento actual a 0.7, los trabajadores obtendrían una tasa de reemplazo 10 por ciento superior a la que se tiene contemplada por ahora.

No obstante, las administradoras, en voz de Carlos Noriega, presidente de la Amafore, han mostrado su rechazo a la presión de bajar sus tasas, dado que consideran que no es tan relevante para el trabajador como otros temas relacionados con la contribución obligatoria o el régimen de inversión. Además, aseguró que las comisiones en México con competitivas e incluso un poco más bajas que en Chile.

La discusión del sistema privado de pensiones se basa en estos puntos; sin embargo, un tema paralelo son las pensiones públicas, es decir, las que pertenecen a los estados y municipios, empresas del estado y algunas universidades, las cuales se rigen bajo sus propias reglas y representan una presión fiscal para el país que equivale a más de 120 por ciento del PIB, por lo cual, diversos especialistas consideran que se trata de una bomba de tiempo.

Por este motivo, la OCDE hizo un fuerte llamado al gobierno mexicano para encontrar una solución o identificar a estos sistemas pensionarios que están dispersos y unirlos al esquema privado para tener un sistema pensionario homologado en todo el país.

Como estos, hay muchas más adecuaciones que el sistema requiere, pero una en la que todos coincidieron que hay que trabajar y en para la que no es necesaria una reforma, es en concientizar a la población de que en algún momento llegara el final de la vida laboral y para ello deberán contar con un ahorro para tener una vejez digna y sin complicaciones financieras.

 
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