4 tips para enfrentar la cuesta de enero

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Las fiestas decembrinas terminaron. Ahora es momento de ver cómo se presenta el panorama de 2016, especialmente en lo que respecta al ámbito económico. Es muy probable que durante las fiestas pasadas hayas hecho alguno que otro gasto que no tenías contemplado, tal vez porque a última hora decidiste que era momento de tomar unas vacaciones, entraste a más intercambios de los que debías o simplemente porque te quisiste dar un lujo cuando pasaste por tu tienda favorita y no pudiste resistir la tentación. Y ahora, hay que hacer frente a ese evento del año al que muchos temen: la cuesta de enero.

¿Pero, es posible hacer algo para aligerar la cuesta? Sí, es posible. Con un poco de inteligencia financiera, planeación y mucho ánimo de querer sanear tu cartera, podrás tener un buen año en términos económicos e iniciar el 2016 con uno de los propósitos más importantes: ser financieramente responsable.

Para ayudarte en ese proceso te presentamos cuatro recomendaciones:

1. Que sanear tus finanzas sea tu principal propósito de Año Nuevo Muchas personas inician el año haciendo la lista de sus propósitos, entre los cuales pueden estar hacer ejercicio, comer menos, salir de viaje, comprar un auto, entre otros. Sin embargo, los dos mejores propósitos de año nuevo que puedes hacer son: sanear tus finanzas y mantenerlas así todo el año.

Ello te ayudará también a sobrellevar la cuesta de enero de una mejor manera. Para ello, es importante hacer una planeación. Debes iniciar por saber con cuánto dinero cuentas: haz una lista de los ingresos y si te sobró algo de tu aguinaldo de 2015, súmalo. Luego, haz una lista de tus gastos, contemplando los fijos (como luz, teléfono y gas) y los variables (como tu servicio de streaming o la suscripción al gimnasio). Así tendrás un mayor control de tus finanzas, evitarás gastos fuga y podrás destinar una parte de tus ingresos a tu ahorro.

2. Borrón y cuenta nueva Ahora que ya sabes cuál es tu margen de ingresos y egresos, el siguiente paso para sobrellevar la cuesta de enero puede ser acabar con tus deudas. Toma la iniciativa y, si estás en las posibilidades, paga las deudas que tengas, ya sea que las hayas adquirido con una institución financiera o a través de préstamos familiares.

Es importante tener en cuenta que acabar con las deudas no significa que estás listo para endeudarte nuevamente. Mientras menos deudas tengas a lo largo del año, tu margen de movilidad será mayor y será más fácil que logres alcanzar tus metas o propósitos de año nuevo. Si no te es posible pagar el total de tus deudas, trata de liquidar aquélla en la que te cobran más intereses, así evitaras que la deuda siga creciendo y tendrás mayor tranquilidad para pagar las otras.

3. Cuidado con tu tarjeta de crédito Durante la cuesta de enero, incluso durante el resto del año, tu tarjeta de crédito puede ser una aliada importante, siempre que la utilices con moderación e inteligencia.

Utilizar esta forma de crédito se puede convertir en una gran tentación o puede parecer la mejor solución durante la cuesta de enero. Sin embargo, ten en cuenta que los gastos que hagas con ella deberán ser incluidos en tu listado de gastos corrientes, ya que una tarjeta de crédito no es igual a dinero adicional a tus ingresos. Es recomendable que no realices compras cuyos pagos tendrás que cubrir durante mucho tiempo: mientras más rápido liquides tus deudas en estos instrumentos de crédito, será mejor para tus finanzas. En el sitio de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) encontrarás tutoriales que te ayudarán a conocer tu tarjeta de crédito y a hacer un mejor uso de ella.

4. ¡El ahorro también cuenta!

Sin importar que tan difícil sea la cuesta de enero, para tener unas finanzas sanas es muy importante que contemples ahorrar una parte de tus ingresos. Por ejemplo, mensualmente puedes ahorrar el 5% de tus ingresos para estar prevenido en caso de tener algún imprevisto durante el año, como una reparación en el hogar o el deducible del seguro de un automóvil.

Destina otro 5% para tus metas a corto plazo, como tomar unas vacaciones o adquirir un bien. Adicionalmente, es recomendable el ahorro a largo plazo, pensando en el retiro. Recuerda que este último rubro es equiparable a un sueldo que te pagarás a ti mismo cuando finalices tu vida laboral. Entonces, ¿qué tan bueno quieres que sea ese sueldo en su momento? Aparta entre el 5 y el 10% de tus ingresos mensuales y ponlo en un instrumento que te dé buenos rendimientos, o bien, puedes realizar Aportaciones Voluntarias a tu Afore.

*Director de Servicios Especializados para el Retiro de Principal Financial Group.

 

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