|    ???label.articulo.autor???Ernesto García Zamora

¿Qué esperar del 2018?

Boletin-FI-Ilustracion-0118

Renta variable internacional.
Se esperaría haya un buen desempeño durante 2018, pues hasta el momento no hay nada en el panorama actual en términos económicos globales que sean capaces de modificar esta percepción.

Sin embargo, dentro de los riesgos observados está la expectativa del crecimiento de utilidades que ayude a soportar las valuaciones en esta clase de activos.

Renta variable local.
Se esperaría que el Índice de Precios y Cotizaciones tuviera un buen desempeño si es que los mayores riesgos no se materializan, pudiendo incluso tener un muy buen desempeño si se presenta un escenario positivo.

En cuanto a la paridad peso-dólar, podría mantenerse en el rango de los $18.50 y $19.50 pesos, en un panorama en el que la renegociación del Tratado de Libre Comercio y América del Norte se mantenga y el dólar gane terreno por los incrementos de la tasa de interés en los EUA. Entre los riesgos que corre la moneda mexicana se encuentra un impacto negativo en caso de que la economía local muestre signos de desaceleración, si incrementa la incertidumbre derivada de las elecciones presidenciales, y si la inflación no converja hacia el objetivo del banco central mexicano.

Otros elementos que pudieran generar volatilidad son las decisiones sobre la política monetaria de los principales bancos centrales (EUA, Eurozona y Japón), así como los movimientos en los precios de las materias primas como el petróleo. En el entorno local, el nivel de endeudamiento del Gobierno puede impactar en la calificación crediticia de la deuda soberana.

En términos generales, como ya es sabido, es poco probable anticipar todos los factores que generan volatilidad en los mercados financieros por la complejidad de identificar todas las variables que actúan al mismo tiempo, y por la dificultad de estimar su intensidad, duración o nivel de integración con otros factores.

Para un portafolio diversificado como los fondos LifeStyle®, el panorama debería mantenerse con perspectivas positivas, derivadas del posicionamiento y diversificación a la renta variable, así como a la exposición al tipo de cambio.