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Octubre

¿Qué hacer si recibes una herencia o una suma grande de dinero?

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Todos podemos recibir en algún momento una cantidad importante de dinero. Razones hay muchas: desde una herencia, que es la más común hasta la venta de un negocio que supimos manejar con éxito. También puede darse en caso de una liquidación o cuando recibe negativa de pensión y cumple los requisitos para retirar entonces, el total del saldo acumulado en su Afore. La menos probable es sacarse el premio mayor en un sorteo como la lotería.

Lamentablemente, la mayoría de las personas que han pasado por alguna de estas circunstancias,  no estaban preparadas para ello. De hecho, de acuerdo al National Endowment for Financial Education en Estados Unidos, el 70% de los ganadores de lotería se gastan todo su dinero en unos pocos años1. Además de los numerosos casos de deportistas, como futbolistas o boxeadores que ganaron millones de dólares, para terminar, años después, en la pobreza.

De hecho, el recibir una suma importante de dinero de manera imprevista dispara una gran cantidad de reacciones que van desde la felicidad intensa hasta una gran depresión. La reconocida psicóloga Susan Bradley, menciona en su libro Managing a Financial Windfall,2 cómo en muchas ocasiones, las personas se sienten abrumadas por los amigos o la familia y caen en un espiral destructivo poco tiempo después.

 

¿Qué debemos hacer, entonces, en ese caso? A continuación algunos consejos:

  1. Conservar la calma y no tomar decisiones precipitadas. En ocasiones la euforia de recibir una gran cantidad de dinero tiene un impacto tan fuerte en nuestra vida, que tendemos a olvidar nuestras prioridades: lo que de verdad importa. El gran peligro es empezar a tomar decisiones que nos terminan alejando de nuestros objetivos.

Esto es todavía más importante para aquellas personas que han sido desordenadas en sus finanzas personales: si no lo hemos hecho antes, posiblemente no sabremos administrar un ingreso cuantioso.

Por eso es importante no correr sino ir paso a paso. Seguramente no nos faltarán ofertas o alternativas para invertir ese dinero. Pero debemos tener paciencia: el peor error puede ser invertir en cosas que aún no entendemos cómo funcionan.

En este sentido la asesoría profesional, como la que ofrece Principal a sus clientes, es muy valiosa. Un buen asesor nos ayuda a comprender nuestras necesidades y trabaja con nosotros para elaborar un plan que nos permita alcanzar nuestros objetivos. Aunque tengamos asesoría profesional, no debemos olvidar que el asesor nos aconseja, pero nosotros somos quienes tomamos las decisiones. Entonces tenemos que comprender su alcance.

  1. Empezar por el principio: con nuestra situación financiera actual. ¿Tenemos deudas? ¿Hemos construido un fondo para emergencias? ¿Tenemos una planeación para nuestro retiro? A partir de ahí, tener claras cuáles son nuestras metas financieras a corto, mediano y largo plazo.
  1. Cuidarnos de los depredadores. Cuando uno recibe una cantidad importante de dinero, aparecen personas que quieren una parte. Gente que no veíamos desde hace mucho tiempo. Familiares, cercanos o lejanos, de repente están en un apuro y buscan pedir prestado. Nos empiezan a llegar ofertas de tarjetas de crédito exclusivas, o invitaciones para invertir en un segmento para personas de alto patrimonio. Debemos estar preparados y saberlos distinguir, para actuar en consecuencia y evitar riesgos innecesarios.
  1. Reconocer el efecto emocional que al tener una cantidad grande de dinero causa en nosotros. Si se trata de una herencia, seguramente estaremos todavía muy tristes por la pérdida de un ser querido. Al recibir parte de su patrimonio, puede estar acompañado de sentimientos muy fuertes. En otros casos, recibir una gran suma puede generar una profunda tristeza, especialmente cuando nos damos cuenta que el dinero no resuelve la mayor parte de nuestros problemas personales. Peor aún, el dinero puede traer consigo muchos otros, como avaricia, hacer que dediquemos menos tiempo a la familia, puede incluso dejarnos sólos.
  1. Dar gracias y retribuir. Una de las grandes satisfacciones que podemos tener como seres humanos es compartir con los demás, una vez que tenemos nuestras necesidades cubiertas. Podemos participar en causas sociales que nos interesen, que nos motiven, no sólo a través de donaciones (que además pueden ser deducibles de impuestos) sino también con trabajo voluntario. Poner un granito de arena para un mundo mejor. De hecho la gente que lo hace logra niveles más altos de felicidad, de acuerdo con diversas investigaciones de los psicólogos Elizabeth Dunn y Michael Norton3.

Referencia
1 Don McNay, Life Lessons from the Lottery: Protecting Your Money in a Scary World.
2 Susan Bradley, Sudden Money: Managing a Financial Windfall.
3 Elizabeth Dunn y Michael Norton, Happy Money: The Sicence of Smarter Spending

 
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¿Por qué es importante tener un fondo para emergencias?

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En la vida siempre suceden cosas imprevistas. Por ejemplo: el auto se descompone y resulta ser una reparación mayor. Algún percance de salud que afecte nuestra rutina. Una fuga de gas en casa que se tiene que reparar de inmediato. Se rompe una tubería. O bien, perdemos el empleo porque la empresa realiza un súbito recorte de personal.

Hay tantas y tantas cosas que pueden suceder, que podríamos decir que las emergencias o eventos imprevistos que no se pueden planear, suceden de manera cotidiana. De hecho, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2015, el 30% de las personas respondieron que en el último año tuvieron que gastar sus ahorros en una emergencia1

Las emergencias son, por lo tanto, parte de la vida. Algunas, además, pueden costar bastante dinero. Por eso es importante tener un fondo para emergencias, que nos brinde la capacidad para salir adelante, sin problemas y sin tener que recurrir al ahorro.

De lo contrario, cuando éstas se presentan, nos causan un desequilibrio financiero. Muchas personas se ven obligadas, entonces, a recurrir a deudas2, deteriorando aún más su situación.

 

3 beneficios de tener un fondo para emergencias

Además de la estabilidad financiera, el tener una reserva de efectivo para emergencias nos brinda muchos otros beneficios. Aquí mencionamos sólo tres:

  1. Nos da tranquilidad, la cual es sumamente importante. De acuerdo a una encuesta de la Asociación Americana de Psicología, para el 64% de los adultos el dinero, las preocupaciones financieras, representan una fuente muy significativa de estrés3
  1. Nos protege de tomar malas decisiones, como por ejemplo tomar un crédito a tasas altísimas, endeudarnos más allá de nuestras posibilidades o aceptar el primer empleo que nos ofrezcan, mal pagado, sólo porque no tenemos otra opción.
  1. Nos permite alcanzar nuestras otras metas financieras importantes, como el retiro o aquél viaje para el cuál estábamos ahorrando desde hace tiempo, al no tener que destinar recursos de las mismas para atender un imprevisto.

 Ahora bien, un fondo para emergencias es para cosas impredecibles. No para sufragar gastos irregulares. Por ejemplo: la Navidad no es una emergencia, siempre ocurre en diciembre y podemos planearla. Lo mismo con otros gastos como vacaciones, predial, regreso a clases entre muchos otros gastos que no ocurren cada mes, pero deben formar parte de nuestro presupuesto.

 

¿De qué tamaño debe ser nuestro fondo para emergencias?

Depende de nuestra situación particular, sin embargo, prácticamente todos los expertos coinciden: entre tres y seis meses de gasto (no de ingreso, sino del dinero que se gasta en la casa, en promedio, cada mes). La buena noticia es que se puede ir construyendo poco a poco. Dave Ramsey2, por ejemplo, recomienda contar con un pequeño colchón para iniciar, que pueda cubrir las cosas más frecuentes (por ejemplo, el deducible de nuestro seguro de auto o el de gastos médicos). Y contribuir a él cada mes hasta alcanzar nuestra meta.

 

¿En dónde debemos mantenerlo?

Al ser dinero para emergencias, debe tener liquidez inmediata, pero a su vez debe estar separado de la cuenta en la cual manejamos nuestro dinero día a día, para que no podamos gastarlo. Idealmente debe generar rendimientos, pero con alta seguridad y sin sacrificar la liquidez. Un instrumento que te puede ayudar es nuestro fondo Principal Gubernamental, ya que está enfocado a resolver las necesidades de corto plazo, cuenta con liquidez inmediata e invierte en instrumentos de deuda emitidos por el Gobierno Federal.

Finalmente, no debemos olvidar que, si tenemos que hacer uso de nuestro fondo de emergencias, tendremos una nueva meta financiera: ahorrar para reestablecerlo en la medida de nuestras posibilidades. De manera tal que siempre esté ahí, completo y listo, por si lo necesitamos.

En Principal tenemos productos diseñados para ayudarte a planear. Acércate a uno de nuestros asesores y permítenos recomendarte la mejor manera de lograr tus objetivos.

Referencia
1 CNBV, Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2015 
2 Dave Ramsey, La Transformación Total de tu Dinero
3 American Psychological Association, Stress in America – Paying With Our Health

 
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