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Junio

Que no te sorprendan los gastos irregulares

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Muchas familias sufren cada vez que vienen gastos fuertes, que no ocurren todos los meses, como el predial, las inscripciones escolares, las vacaciones, la prima anual de los seguros o los regalos de navidad. 

Aunque todos ellos se pueden prever, a muchos les toman por sorpresa y causan un desequilibrio en las finanzas de la familia. 

Pero no debería ser así. Sabemos cuándo ocurren y también podemos tener una idea clara de cuánto costarán. Entonces, el secreto es presupuestarlos cada mes. De esta manera, cuando se presenten, el dinero estará ahí, listo, en nuestra cuenta.

Jesse Mecham, fundador de You Need a Budget, lo llama “Acepta tus gastos verdaderos”1. Es una de las reglas básicas de su metodología, que permite a las familias suavizar su flujo de efectivo: dividir sus gastos grandes e irregulares, no frecuentes y tratarlos como parte de los gastos mensuales. Esto contribuye no sólo a tener finanzas sanas, sino también a reducir de manera significativa el estrés financiero.  

Alexa Von Tobel, fundadora de LearnVest2, recomienda que las personas sumen el importe de todos sus gastos irregulares en un año y dividan este monto entre 12 (meses). Esta cantidad se debe depositar en una cuenta separada, que servirá para cubrir estos gastos cuando lleguen. En Principal Fondos de Inversión contamos con productos ideales para hacerlo de manera sencilla.

Desde luego, si tenemos un gasto fuerte que enfrentar dentro de pocos meses, posiblemente tendremos que hacer un esfuerzo adicional. En este sentido Dave Ramsey3, recomienda hacer una lista de todos los gastos irregulares que podemos esperar en el resto del año, como por ejemplo:

  • Primas de seguros
  • Vacaciones
  • Impuestos como predial y tenencias vehiculares
  • Útiles y uniformes escolares
  • Regalos de Navidad 

Luego escribir la fecha y el monto que vamos a necesitar. Para cada gasto, tenemos que dividir esas cantidades entre el número de meses que faltan para cada fecha. Finalmente, añadirlo a nuestro presupuesto mensual o ahorrarlo en una cuenta separada. 

Las personas que son más visuales pueden incluso elaborar un calendario financiero anual y anotar su progreso.  

Todo esto tiene beneficios añadidos. Como ya mencionamos, los gastos grandes e irregulares pueden significar una carga financiera muy grande si no planeamos para ellos. Representan, en sí mismas, metas financieras de corto plazo. Este ejercicio nos acostumbra a establecer objetivos, nos brinda la disciplina del ahorro y los beneficios de pagarnos primero a nosotros mismos. 

Más adelante, una vez que tengamos nuestro presupuesto equilibrado, podremos empezar a hacer lo mismo con metas a mayor plazo, como por ejemplo reemplazar nuestro automóvil. ¡Qué bonito sería tener el dinero suficiente para pagarlo de contado, sin tenernos que endeudar! Empezamos a cambiar nuestros paradigmas y ver que sí se puede. 

Acércate a nosotros, nuestros asesores podrán ayudarte a encontrar la mejor manera de alcanzar tus metas financieras.

Referencia
1 Regla 2 de la Metodología YNAB
2 Libro “Financially Fearless” de Alexa Von Tobel
3 Libro “La transformación total de tu dinero” de Dave Ramsey, así como su Blog

 

 
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En tus planes a futuro, toma en cuenta la inflación

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Si recuerdas que en enero de 2007 un litro de gasolina Magna costaba 6.76 pesos1, y hoy la pagas a 13.16 pesos, ya sabes lo que es la inflación. 

La inflación significa que todos los precios de los bienes y servicios que se comercializan en la economía de un país suben de manera general y constante2. En otras palabras, lo que hoy cuesta 100 pesos, en el futuro costará más. 

Veamos el caso de Valente. Él tiene un hijo de dos años y quiere juntar capital suficiente para pagar su educación universitaria cuando el pequeño cumpla 18. Investigó y aunque los costos varían mucho dependiendo de la carrera y de la institución, fijó su meta en 800,000 pesos. 

El problema es que dentro de 16 años, el costo de una carrera universitaria será mucho mayor. De hecho, según estudios del Instituto Mexicano para la Competitividad3, el costo de las colegiaturas en universidades privadas crece a un ritmo mayor que la inflación. 

Por ello, en el caso de Valente, si suponemos que los costos educativos subirán 5% en promedio cada año, en 16 años esa educación universitaria para su hijo podría costar $ 1,663,000 aproximadamente. Es decir, más del doble de lo que él tenía pensado. 

Eso nos demuestra que en cualquier plan financiero, particularmente cuando se trata de metas de mediano y largo plazo, siempre debemos tomar en cuenta a la inflación. Por eso también debemos entender que ahorrar no es suficiente: tenemos que invertir ese dinero de manera inteligente, en instrumentos que puedan hacerlo crecer más que la inflación. Esto significa: hacer un portafolio diversificado que tome en cuenta nuestra capacidad (en este caso 16 años) y nuestra tolerancia al riesgo. 

En el caso de Valente, por ejemplo, sería un error invertirlo todo en un fondo de inversión a corto plazo. En efecto es un instrumento muy seguro, pero debemos recordar que hoy en día, las tasas de interés de corto plazo son menores a la inflación (en México y en todo el mundo). Tampoco debería invertirlo todo en un fondo de renta variable, de largo plazo. Sería demasiado volátil. Por eso es tan importante diseñar un portafolio adecuado para él. 

Ahora bien, cuando se trata de metas de corto plazo, saber cuánto tenemos que ahorrar para alcanzarlas es fácil. Si necesitamos 24,000 pesos dentro de dos años, tenemos que separar 1,000 pesos mensuales para lograrlo. Aún si invertimos ese dinero, podemos aspirar quizá a conservar su poder adquisitivo, pero no crecerá de manera significativa porque el plazo es relativamente corto. 

En el caso de metas de largo plazo no es tan sencillo por el efecto del interés compuesto que potencia el crecimiento de nuestro dinero y las hace muchas veces alcanzables. En este sentido sí es muy importante considerar el rendimiento esperado de nuestro portafolio de inversión, para hacer nuestras proyecciones. Pero también es fundamental considerar la inflación - el poder adquisitivo que tendrá ese dinero en el futuro.

Esta es la causa por la cual mucha gente se equivoca. Si decimos que necesitaremos una pensión de 30,000 pesos para nuestro retiro, estamos pensando en pesos de hoy. En lo que podemos comprar hoy con esa cantidad. Dentro de 30 años necesitaremos mucho más para poder comprar lo mismo. 

Por eso es importante no sólo considerar la inflación, sino cuánto podrá crecer nuestro dinero por encima de ella. Es decir: el rendimiento real. Por ejemplo: si el rendimiento esperado de nuestro portafolio de inversión es 6% y la inflación estimada es 3%, el rendimiento real será cercano (no igual) al 3%. 

Por otro lado, es fundamental entender que estos son únicamente supuestos – que pueden cambiar. En un país la inflación se puede acelerar en épocas de incertidumbre económica, y la situación se puede modificar de manera radical. Por eso es importante revisar periódicamente (por lo menos una vez al año) nuestro plan financiero para asegurarnos que seguimos en el rumbo correcto y de lo contrario, hacer los ajustes que sean necesarios. 

Acércate a un asesor de Principal, quien te ayudará a hacer un plan que te permita alcanzar tus metas.

Referencia
1 Cámara de Diputados, “Análisis de los precios y de los subsidios a las gasolinas y el diésel en México, 2008-2015
2 Banco de México – Ficha “Así se mide la inflación"
3 IMCO – Estudio “Compara Carreras 2015

 

 
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