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Abril

¿Cómo hacer un plan de gastos que funcione?

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Un plan de gastos es un concepto muy sencillo: consiste en decidir en qué y cómo vamos a distribuir el ingreso que recibimos por nuestro trabajo. En este sentido, es una herramienta que nos ayuda a decidir y a actuar con base en nuestras prioridades, en aquello que más nos importa. Nos permite tomar control de nuestro propio dinero.

Hay muchas personas que no tienen un plan y por lo tanto sienten que el dinero se les va de las manos y no tienen el control de en qué lo gastaron. Les cuesta trabajo llegar a fin de mes y esto genera mucho estrés.

Otras, ya han intentado antes hacer un presupuesto, pero no logran seguirlo porque la palabra misma tiene una connotación negativa: implica restricción, tener que sujetarse a algo, como ponerse a dieta. Y no se trata de eso, sino de decirle a nuestro dinero qué es lo que queremos que haga por nosotros.

Debemos recordar que independientemente de nuestro nivel de ingresos, el dinero puede resultar escaso o se usa la excusa “no me alcanza”, por eso es tan importante saberlo manejar.

Hacer un plan de gastos nos obliga, precisamente, a priorizar y a tomar una serie de decisiones de manera más informada. Para ilustrarlo, pensemos en una pareja que tiene varios años casada y ha decidido tener un hijo. ¿Qué implicaciones tendrá esto en las finanzas de la pareja? ¿Podremos mantenerlo? ¿En qué cosas tendrán que dejar de gastar para ello?

Pero también nos puede ayudar a tomar decisiones de manera más equilibrada en nuestra vida. Al final, todas las decisiones que tomamos tienen un impacto financiero. Por ejemplo, si compramos esa nueva pantalla de alta definición que está en oferta, ¿cómo se verá impactado nuestro plan de retiro? ¿tendríamos que posponer vacaciones familiares?

Por otro lado, si hoy tenemos deudas y tenemos que destinar una parte de nuestro dinero a pagarlas, podremos saber fácilmente cómo cambiarían nuestras finanzas personales y nuestro flujo de efectivo una vez que hayamos salido de ellas.

 

¿Cómo hacer un plan de gastos que funcione y que podamos seguir?

 

Un buen plan de gastos debe tener tres características principales:

  • Asignar un trabajo a cada peso que ganamos (a cada uno de ellos sin excepción). No debemos dejar dinero ocioso, y solo debemos hacerlo cuando ya lo hayamos recibido.

Esto es lo que hacían antes nuestros abuelos, cuando recibían su salario en efectivo, antes de que existieran las cuentas de nómina: lo repartían en distintos sobres para poder pagar la renta, el teléfono, la luz, el supermercado, para las próximas vacaciones, para el ahorro, etc.

La gran diferencia es que hoy no necesitamos manejar efectivo ni sobres físicos: existen muchas maneras de hacerlo de manera virtual, desde una libreta y un lápiz, una hoja de cálculo o infinidad de aplicaciones móviles. Antes de gastar, simplemente vemos si tenemos dinero en ese "sobre virtual" y vamos tomando de ahí.

  • Tomar en cuenta todos nuestros gastos. Muchas personas se olvidan de aquellos que no ocurren cada mes (irregulares), como el predial, el regreso a clases, las compras navideñas, regalos ocasionales, entre otros.

Es mucho más fácil pagarlos de poquito en poquito, ir metiendo dinero en esas categorías cada mes para que cuando llegue el momento, estemos preparados y tengamos el dinero en mano. Así no tendremos que recurrir a préstamos.

  • Darnos cuenta que la realidad no siempre es como la planeamos. Un buen plan de gastos debe ser flexible. Si de repente el recibo de la luz llegó más caro y no hay suficiente dinero en nuestro “sobre virtual”, tendremos que hacer lo mismo que nuestros abuelos: tomar una decisión, sacar un poco de dinero de algún otro sobre para cubrir la diferencia.

En otras palabras, nuestro plan se puede cambiar sobre la marcha, a mitad de mes o tantas veces como sea necesario, porque siempre hay cosas que se cruzan en el camino.

 

Como podemos ver un plan de gastos puede ayudarnos mucho a tomar el control de nuestro dinero y a asignarlo a aquello que es más importante para nosotros: a nuestras prioridades y a las cosas que queremos lograr en la vida. Es un elemento central en la planeación financiera personal.

 

 
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Invierte más allá de las fronteras con Principal

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Vivimos en un mundo que cada día está más globalizado. Eso significa que muchas empresas tienen operaciones en distintas partes del mundo y que los gobiernos de los distintos países buscan atraerlas para que inviertan en ellos y apoyen la generación de empleos.

Por otro lado, a pesar de las enormes relaciones económicas que existen entre las regiones del mundo, no todas crecen igual o presentan las mismas oportunidades. Por ejemplo: los países desarrollados como Estados Unidos o Europa Occidental crecen poco, pero son robustos y ofrecen estabilidad. En cambio, los países emergentes como México, Brasil, Rusia o China suelen mostrar mayor dinamismo y sin duda tienen un potencial de crecimiento, en el largo plazo, más elevado. En otras palabras, cada región tiene su atractivo económico. 

También debemos considerar que, aunque México es la quinceava economía del mundo y la segunda de América Latina, apenas contribuye con un 1.67% del PIB mundial.(1)

Por eso, es importante que al invertir nuestro dinero, pensemos en hacerlo más allá de nuestras fronteras: diversificar de manera global. Esto nos puede ayudar a disminuir nuestro riesgo, porque las distintas regiones del mundo están sujetas a ciclos económicos diferentes, pero también potenciar nuestro rendimiento a mediano y largo plazo.

Una forma de invertir nuestro dinero es a través de un portafolio de alta diversificación a través de distintas clases de activos tanto nacionales como extranjeros diseñado de acuerdo a nuestro objetivo, horizonte de inversión y tolerancia al riesgo.

¿Cómo construir ese portafolio? La respuesta puede ser muy sencilla: tenemos que encontrar la mejor combinación de activos que, dado nuestro nivel de tolerancia al riesgo (nunca excederlo) nos permita maximizar nuestros rendimientos.

Hacerlo en la práctica, como podremos imaginar, no es tan sencillo. Podemos contar con el apoyo de un asesor para hacerlo, pero ese portafolio necesitará mantenimiento, porque las condiciones del mercado cambian.

Existen instituciones expertas en inversiones que hacen un rebalanceo continuo del portafolio para siempre mantenerlo optimizado y eligen instrumentos a través una combinación de métodos activos y pasivos. El proceso de inversión está basado en un control del riesgo en todo momento y construye el portafolio de inversión a partir de tres pasos:

  • Análisis estratégico que busca maximizar el rendimiento esperado, a un nivel de riesgo determinado.
  • Análisis táctico que revisa variables económicas y ajusta el portafolio para reflejar las condiciones actuales del mercado.
  • Implementación activa, que selecciona las inversiones específicas y gestiona la liquidez del fondo.

Como hemos hablado antes, existen en el mercado fondos que están diseñados para encontrar la diversificación ideal según tu perfil como inversionista. De esta manera, los expertos hacen el trabajo por ti y buscan la mejor combinación de instrumentos a través de un proceso disciplinado de inversión para que logres tu proyecto de vida.

 

Referencia
Posición de México en el Mundo, 2014. Ficha elaborada por ProMéxico con datos del Fondo Monetario Internacional, Foro Económico Mundial, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Banco Mundial. Ver ficha.
Premio recibido el 23 de febrero de 2017. Premios Morningstar 2017, (c) Morningstar, Inc. Todos los Derechos Reservados. Otorgado a PRINLS2 FA como Mejor Fondo Mixto, México.

 
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